Francis Miller y Patrick Bertaux empezaron su andadura durante los años setenta, dentro del circuito de la moda parisina. En los ochenta, sin embargo, empiezan a viajar. El viaje, de hecho, es una de las claves características de la casa. Asia será un territorio donde estos diseñadores de espíritu libre encontrarán una fuente inagotable de inspiración. En Australia nace la primera colección Miller et Bertaux. De allí vuelven a París, donde abren una tienda en el barrio de Le Marais. Una tienda que rompe con todos los convencionalismos: allí mezclan ropa, objetos variados, recuerdos de sus viajes, perfumes...todo lo que ellos definen como “estilo de vida”. Su criterio se basa, sencilla y radicalmente, en lo que les gusta. Los perfumes de Miller et Bertaux son un reflejo de su mundo, selectivo y atípico.